viernes, 31 de enero de 2014

Tu dinero y tu cerebro

Los expertos en neuroeconomía vinculan el 80% de las compras a la emoción.

Aconsejan dejar por escrito las decisiones tomadas para evitar impulsos.


Las emociones no son buenas consejeras cuando se trata de dinero y negocios. La señorita T y el señor M tomaron dos decisiones que cambiaron su vida y cada una de ellas con resultado distinto: T, después de haber acabado Arquitectura en plena crisis inmobiliaria, decidió abrir una franquicia de una famosa marca de helado en el Barrio de Salamanca (Madrid). Después la trasladó a Leganés y acabó convirtiéndola en una franquicia de yogur helado que sí triunfó en el pueblo madrileño. M, vendedor de souvenirs y cristal de plomo en el centro de Praga, se arriesgó a subir el precio de su producto estrella varias veces, lo que le hizo aprender, después de limitar su beneficio y caer en ventas, qué valor real tenía el cristal. Que fueran decisiones acertadas o no tiene mucho que ver con las emociones y con el cerebro. La experiencia de T y M son solo dos de los ejemplos que aparecen en el libro Tu dinero y tu cerebro. Por qué tomamos decisiones erróneas y cómo evitarlo según la neuroeconomía (Conecta, 2013), de Pedro Bermejo y Ricardo Izquierdo y que explica la importancia que tiene pensar las decisiones económicas antes de actuar.


“En el 80% de las compras nos dejamos llevar por las emociones. La mejor manera de combatir y evitar caer en las emociones es el conocimiento. Hay una gran guerra de información, pero si el consumidor tiene más información es menos manipulable”,

miércoles, 29 de enero de 2014

El paseo creativo

Caminar es una actividad con beneficios para el cuerpo y para la mente.

Estudios científicos avalan que un simple paseo facilita la generación de ideas.

Por Gabriel García de Oro. El País.

Seguro que nos resulta familiar la imagen de un científico dando vueltas en círculo, absorto en sus pensamientos, gesticulando con las manos mientras trata de resolver un problema que desafía a su ingenio. Esta imagen no solo es icónica, sino que también tiene una base científica. Según un estudio de la Ross School of Business de la Universidad de Michigan, el movimiento en general y el paseo en particular ayudan a tener mejores ideas y mayor afluencia. Romper las limitaciones físicas del espacio empuja a nuestro cerebro a encender la creatividad, como si las piernas pusieran en marcha los mecanismos del cerebro. Ahora existe corroboración científica, pero ya en la antigua Grecia, Aristóteles fundó la escuela de los peripatéticos, en la que sus discípulos filosofaban dando largas caminatas. Y novelistas como R. L. Stevenson, poetas como Machado y pensadores como Thoreau, por citar solamente algunos ejemplos, también fueron férreos defensores del paseo, dedicándole poemas, artículos y ensayos.

jueves, 23 de enero de 2014

El sabio y el necio. Fábula

Oye abuelito? ¿Cuál es la diferencia entre un sabio y un necio?. -preguntó un niño a su abuelo mientras se dirigían al banco de un parque para comerse un sabroso helado.
El buen anciano sonrió y mirando a su nieto le dijo:

Cuando el sabio comete un error dice: “Me equivoqué”, y corrige.
El necio responde: “No fue culpa mía” y busca responsabilizar a otros.

Ante la adversidad, el sabio piensa: “Algo he de aprender de esto”.
El necio grita: “¡Qué mala suerte! ¿Por qué a mí?”.

Ante los resultados no tan esperados de sus actos, el sabio afirma: “Depende de mí y con esto trabajo”.
El necio exclama: “Es la mala vibra de los otros”.

Frente al trabajo, el sabio lo asume apasionadamente y se entrega con dedicación.
El necio se queja: “¡Estoy muy ocupado, no tengo tiempo para nada!”.

El sabio enfrenta los desafíos.
El necio se evade diciendo: “Tengo otras cosas más importantes qué hacer”.

El sabio da su palabra y la cumple.
El necio promete, construye castillos en el aire, pero no hace nada.

Ante los retos, el sabio dice: “Puedo mejorar”.
El necio se justifica diciendo: “No soy tan malo como otros que conozco”.

El sabio escucha al otro, lo comprende y después responde.
El necio sólo piensa en que lo suyo es más importante.

Ante alguien que sabe más, el sabio lo respeta y busca aprender de él.
El necio siente envidia y piensa en los defectos que puede encontrarle.

Cuando hay complicaciones, el sabio busca una mejor forma de hacerlo.
El necio se conforma pensando: “Así se ha hecho siempre y no hay de otra”.

El niño escuchó con profunda admiración a su abuelo, y cuando se terminaron su helado, le dijo:
“¿Sabes que veo abuelito?”

“Dime lo que ves”, -contestó el anciano.

“Que tengo un abuelito sabio”.

lunes, 20 de enero de 2014

¿Qué delatan nuestras emociones?. Jenny Moix Queraltó. El País



El cerebro necesita el corazón para pensar, para activar el organismo y relacionarnos.

Solo hay que preocuparse cuando la tristeza, la rabia o la culpa se instalan permanentemente.


Todos hemos oído alguna vez comentarios del tipo: “Soy una persona lógica, sé dejar las emociones a un lado y analizar las situaciones objetivamente”. A Joseph LeDoux, uno de los más prestigiosos neurocientíficos actuales, le parecería muy gracioso. Esta afirmación lleva implícito el considerar la razón y la emoción como dos entidades totalmente separadas que se pueden activar o desactivar a voluntad. Algo muy lejos de la realidad. Ambas están más separadas en nuestra mente teórica que en nuestro tangible cerebro. La interacción entre la parte encargada de las emociones (amígdala) y la zona responsable del pensamiento racional (córtex) es constante, y las vías que los unen, complejísimas. Además existen más vías de la amígdala hacia el córtex que a la inversa, así que las emociones lo tienen muy fácil para influir en nuestros pensamientos. La razón lo tiene más complicado para manejar al “corazón”. A Antonio Damasio, otro gran neurocientífico, también le produciría hilaridad. Él ha demostrado que si se seccionan las vías que van de la amígdala (emociones) al córtex (razón), aunque la persona mantenga la inteligencia lógica intacta, sus decisiones suelen ser erróneas. Nuestro cerebro necesita al corazón para pensar.

sábado, 18 de enero de 2014

Decálogo para una vida plena. Pilar Jericó

La sensación de plenitud depende de las pequeñas decisiones con la que alimentamos nuestro día a día y que dependen, una vez más, de nosotros mismos. Veamos a continuación cuáles son, conforme la propuesta de Sonja Lyubomirsky, profesora de laUniversidad de California:

Manifiesta gratitud: Es difícil ser feliz si no valoramos lo que tenemos. Pensar con gratitud nos ayuda a saborear las experiencias positivas, a reforzar la autoestima y el amor propio. La gratitud es el antídoto, además, para evitar la queja. Por ello, si antes de dormir revisamos tres cosas buenas que nos han sucedido hoy, vamos incorporando el hábito de agradecimiento.

Cultiva el optimismo: Lyubomirsky propone una actividad llamada “el diario del mejor yo posible”, que consiste en visualizar y escribir sobre cómo nos gustaría ser en un futuro. En este apartado, no deberíamos concentrarnos en bienes materiales, sino en nosotros; en nuestros valores, comportamientos que querríamos desarrollar en un tiempo. Por ejemplo, poder vivir más espacios de ternura, tener más paciencia o entusiasmarme más con mis proyectos.


viernes, 17 de enero de 2014

El joven africano que salvó a su pueblo del hambre




William Kamkwamba es un joven inventor africano de Malawi que creó un molino de viento para generar energía y electricidad en su aldea, Masitala, asolada por el hambre y la falta de recursos.

La historia del joven africano que gracias a su deseo de mejorar las condiciones de vida se lanzó a experimentar, recorrió todo el mundo y ha captado la atención de mucha gente. Hoy en día William Kamkwamba es una persona bien conocida en los círculos científicos internacionales y es postulado como héroe nacional en su tierra.

En el año 2001 Malawi experimentó una dramática hambruna. Los problemas agrícolas y la falta de dinero de su familia le obligaron a dejar la escuela secundaria. Pero el chico decidió seguir los estudios aunque no fuera a clase, y empezó a visitar la biblioteca.

'Using energy' fue el libro que cambió la vida del joven africano. William, que deseaba que su familia tuviera acceso a la electricidad (ya que no lo tenía), decidió construir un molino de viento basándose en este libro. Para construir un molino el joven reunió todo tipo de chatarra, troncos de árboles, tubos de plástico y algunas piezas de automóviles. Al final, estudiando solo los dibujos del libro puesto que no sabía inglés, el joven logró construir su primer molino de viento de 12 metros de altura.

Así fue como su familia y luego la aldea entera empezaron a disfrutar de los bienes de la civilización, como la televisión y la radio. Pero el valor más importante de su invento era que al generar la electricidad se podía bombear agua, lo que significaba luchar contra la hambruna, según el mismo Kamkwamba.

fuente: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/111962-kamkwamba-africa-construir-molino-viento

jueves, 16 de enero de 2014

Encontrando amor

http://www.karmatube.org/videos.php?id=4163  (3 min)

La cineasta y fotógrafa Hailey Bartolomé recientemente se mudó a la playa y decidió poner a prueba su teoría de que "lo que vemos depende principalmente de lo que buscamos." En tres semanas de caminar por la playa cada par de días, ella y su familia y amigos encontraron 352 rocas del corazón! En este dulce vídeo, realizado con un presupuesto reducido (filmado en un iPhone y editado en iMovie), Hailey concluye que "Si optamos por buscar algo bello en las personas que nos rodean, lo encontraremos".

miércoles, 15 de enero de 2014

¿Qué es una Emoción Atrapada?


Durante el viaje por esta experiencia que llamamos vida, estamos continuamente experimentando emociones de algún tipo. Las emociones dan color a nuestra vida.

Si echamos la vista atrás y recordamos alguna experiencia feliz de nuestra vida, algo que nos llenase de alegría u orgullo, seguro que veremos que inevitablemente esa experiencia estaba asociada a determinadas emociones, en este caso de las llamadas positivas como alegría, conexión, seguridad, etc.

Pero no todo en la vida es tan alegre, todos hemos tenido desafíos en forma de situaciones asociadas a emociones abrumadoras. La mayoría preferimos olvidar estos desafíos, pero desafortunadamente la influencia de estos acontecimientos puede quedarse con nosotros en la forma de emociones atrapadas. A veces, por motivos que aun no comprendemos, las emociones no se procesan completamente. En estos casos, en lugar de simplemente experimentar la emoción y liberarla, la energía de la emoción queda de alguna manera “atrapada” dentro del cuerpo físico.

Entonces, en vez de atravesar tu momento de enojo, o un periodo temporal de pena o depresión, esta energía emocional negativa puede permanecer dentro de tu cuerpo causando un significativo estrés físico y emocional, y originando esas emociones recurrentes que sentimos, en ocasiones sin causa aparente. A pesar de no ser visibles, son muy reales.

¿Sientes a menudo que estas peleando contra el peso de algo pero no puedes decir concretamente que es?

Tal vez tu vida no esté resultando como habías esperado. Tal vez tus intentos por formar relaciones duraderas nunca parecen funcionar. Puede ser que desees que algunos acontecimientos del pasado nunca hubiesen ocurrido pero te sientes impotente para superarlos. Incluso puedes tener un sentimiento inquietante de que tu presente está siendo tomado como rehén por tu pasado de cierta manera vaga e indefinible.

Las emociones atrapadas pueden literalmente anteponerse entre tu éxito o lo que quieres conseguir y tu mismo, distanciándote de las cosas que deseas e incluso de las personas que amas. Deshacerte de tus emociones atrapadas puede ayudarte a vencer los obstáculos de tu pasado y puede brindarte una nueva vida en tu matrimonio, familia y otras relaciones personales.
Es frecuente que las personas se sientan de alguna manera cargadas por sus emociones pasadas, pero no parecen saber cómo recuperarse de ellas.

Muchas personas fracasan al desempeñarse conforme a su habilidad y tienen dificultad para hacer que su vida funcione como debería. A menudo la causa subyacente de su frustración es una emoción atrapada de un acontecimiento del pasado que puede ser que no se den cuenta que está saboteando sus esfuerzos.

El daño que causan las Emociones Atrapadas

Las emociones atrapas pueden hacer que hagas suposiciones incorrectas, reacciones de manera exagerada frente a comentarios inocentes, malinterpretes una conducta y causes un cortocircuito en tus relaciones. Aun peor, las emociones pueden crear depresión, ansiedad y otros sentimientos indeseables. Pueden interferir en el funcionamiento correcto de tus órganos y tejidos de tu cuerpo, causando estragos en tu salud física, causando dolor, fatiga y enfermedad. Sin embargo, no importa cuán grande sea tu sufrimiento, la energía invisible de las emociones atrapadas queda sin ser diagnosticada por la medicina convencional, aun siendo un factor de causa mayor de tus dificultades físicas y emocionales.

Para eliminar cualquier tipo de problema que tenga que ver con tu salud o bienestar, las causas subyacentes del problema deben ser tratadas. Es importante que reconozcas y quites tus propias emociones atrapadas antes de causen más daño. Puedes vivir una vida mejor al deshacerte de ellas.

Liberar Emociones Atrapadas

Cuando una emoción atrapada es liberada, una carga es literalmente sacada. De hecho, la gente a menudo experimenta una sensación de levedad en torno a la liberación de la emoción atrapada. Encontrar y liberar aquellas energías negativas atrapadas puede causar literalmente cambios en cómo te sientes y comportas, en las elecciones que haces y en los resultados que obtienes. El Código de la Emoción trata de liberar ese bagaje emocional para que Tú puedas ser quien realmente eres en tu interior. Tú no eres tu bagaje emocional pero a veces tus emociones atrapadas pueden desviarte u ocasionar que transites caminos que preferirías no tomar.

Fuente: “El Código de la Emoción”, por el Dr. Nelson Bradley.

sábado, 11 de enero de 2014

Cinco formas de orar

http://youtu.be/xG4DQGY4Dvc

http://youtu.be/xG4DQGY4Dvc  (10 min)

Para recibir del universo aquello que deseamos, hay que conocer la forma correcta de orar.

Gregg Braden lo explica claramente con un ejemplo.

viernes, 10 de enero de 2014

Rabiya - cuento tradicional

Una tarde la gente vio a Rabiya buscando algo en la calle frente a su choza. Todos se acercaron a la pobre anciana.

¿Qué pasa?. -Preguntaron- ¿Qué estás buscando?.

-¡Perdí mi aguja – dijo ella!

Y todos la ayudaron a buscarla. Pero alguien le dijo:

- Rabiya, la calle es larga, pronto no habrá más luz. Una aguja es algo muy pequeño, ¿por qué no nos dices exactamente dónde se te cayó?

- Dentro de mi casa- respondió ella.

- ¿Te has vuelto loca? – gritó la gente- si la aguja se te cayó dentro de tu casa, ¿Por qué la buscas aquí fuera?
- Porque aquí hay luz y dentro de la casa no la hay.
- Pero aún habiendo luz, ¿Cómo podemos encontrar la aguja si no es aquí donde la has perdido?

- Lo correcto sería llevar la lámpara a la casa y buscarla allí.

Y Rabiya se rió.

-¡Sois tan inteligentes para las cosas pequeñas!. ¿Cuándo vais a utilizar esta inteligencia para vuestra propia vida interior?. En el tiempo que os conozco os he visto siempre infelices, intentando cubrir vuestra felicidad con cosas exteriores, buscando afuera lo que sé, por mi propia experiencia, que se encuentra dentro de vosotros mismos. Usad vuestra inteligencia-

¿Por qué buscáis la felicidad en el mundo exterior?. ¿Acaso la habéis perdido allí?

(Cuento tradicional)

jueves, 9 de enero de 2014

Test de los Colores



Mira estos colores y escoge 3 que te llamen la atención especialmente en este momento. Anótalos en el orden que te han aparecido y luego descubre el mensaje que tienen para ti.

 
Consta de la elección de dos o tres colores para aproximarnos a los diferentes estados que puede estar atravesando una persona, así como la fortaleza y la manera de canalizar situaciones cada vez mas profundo y consciente.

El color elegido en primer lugar, marca la situación actual mas consciente, las cosas que nos damos cuenta de que nos pasan.

El elegido en segundo término, nos muestra las herramientas que podemos utilizar en este momento.

El tercer color denota las situaciones mas profundas a resolver o potenciar.

Este texto esta generalizado, De todas maneras esta lista que les presento, es una buena indicación para invitarlos a la introspección.

miércoles, 8 de enero de 2014

martes, 7 de enero de 2014

Hacer la diferencia

http://www.karmatube.org/videos.php?id=4354  (2 min)

Todos sabemos que uno se siente bien cuando da. Pero, ¿cuántos de nosotros dejaríamos pasar un golpe de suerte, sobre todo si eso significa renunciar a algunos lujos que nunca hubiéramos soñado? Esta encantadora y breve película, situado en la India rural, ilustra hasta qué punto puede ser divertida la generosidad cuando se hace con sensibilidad, espontaneidad y sigilo.

lunes, 6 de enero de 2014

El camino para acabar con la infelicidad. Anthony de Mello


Date cuenta del dolor, de la aflicción o del desasosiego que sufres y cuál es el motivo; de dónde sale, en verdad, ese sufrimiento. Si te sientes molesto, date cuenta en seguida de ello, y de dónde nace este malestar. (Si dices que estás molesto porque alguien se ha portado mal contigo, no se puede entender que tú te castigues porque otro se comporta mal. Tiene que haber otro motivo más personal escondido. Obsérvalo).

Date cuenta de que el sufrimiento o las molestias se deben a tu reacción ante un hecho o una situación concreta y no a la realidad de lo que está ocurriendo. (Si vas a ir al campo y llueve, el enfado no está en la lluvia —que es la realidad —, sino en tu reacción porque se han contrariado tus planes).

Solemos echar la culpa a la realidad y no nos queremos dar cuenta de que son nuestras reacciones programadas las que nos contrarían. Tenemos unos hábitos inculcados, como automatismo, que funcionan como una maquinita automática: A tal pregunta, tal respuesta. A tal contrariedad, tal reacción. Y funcionamos como robots. La cultura nos inculca unas leyes rígidas, cuya única razón es «que así se ha hecho siempre». Y con esta razón tan endeble somos capaces de matarnos por defender: «honor», «patria», «bandera», «raza», «familia», «buenas costumbres», «orden», «ideales», «buena fama» y muchas más palabras que no encierran más que ideas, sin sentido real que nos han inculcado como «cultura». Y lo mismo ocurre con las ideas religiosas.

Lo importante es el ser, y no el figurar. La verdad es que tenemos tan interiorizada esa «cultura» — casi parece un milagro, y más si pretendemos reaccionar sin disgusto. Hay que despertarse antes para comprender que lo que te hace sufrir no es la vida, sino tus alucinaciones, y cuando consigues despertar y apartas los sueños, te encuentras cara a cara con tu libertad y con la verdad gozosa.

Lo cierto es que el dolor existe porque rechazamos que lo único substancial es el amor, la felicidad, el gozo. Cuando no somos capaces de encontrar el camino despejado, para ese amor-felicidad que somos, nos topamos con el dolor, que no es nada concreto ni substancial por sí mismo, sino la ausencia de la percepción del amor-felicidad. Como la oscuridad no existe, sino que es una consecuencia de la menor percepción de la luz.

La vida es, en sí, un puro gozo y tú eres amor-felicidad como substancia y potencial a desarrollar. Sólo los obstáculos de la mente te impiden disfrutarlo plenamente. Son las resistencias que ponen tu programación lo que te impide ser feliz. De no tropezar con tu resistencia, ¿Dónde estaría el dolor?

Habría una armonía en ti, igual a la que existe en la naturaleza. Más aún, pues tú eres rey de esa naturaleza y dotado de una sensibilidad para captar la bondad, la felicidad y la belleza, que te hace creativo y capaz, ya no sólo de ser feliz, sino de dar amor-felicidad a manos llenas.

Con sólo observar todo esto ya es dar un paso para tu despertar. Todo depende de tu reacción y ésta depende de tu programación y si eres capaz de observar esto y comprenderlo, ya tendrías bastante.

Anthony de Mello

viernes, 3 de enero de 2014

El tazón de madera. Fábula

Un viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Él vivía solo y deseaba compartir con su familia sus últimos días. Los años no habían pasado en balde: ya le temblaban las manos, su vista era torpe y sus pasos no eran tan ligeros como antaño. Toda la familia comía reunida en la mesa del comedor, pero las manos temblorosas y la vista enferma del abuelito hacían que alimentarse fuera un asunto difícil. Los guisantes caían de su cuchara al suelo y cuando intentaba tomar el vaso sucedía con frecuencia que se le derramaba la leche sobre el mantel. El hijo y su esposa se molestaron con la situación.

—Tenemos que hacer algo con mi padre —dijo el hijo—. Ya he tenido suficiente y estoy harto de esta situación; derrama la leche, hace ruido al comer y tira la comida al suelo.
Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor para servirle al viejo. Así pasaron los días y el abuelo comía solitario mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer. Como ya había roto varios platos, decidieron servir su comida en un tazón de madera. De vez en cuando miraban hacia el sitio del abuelo y podían verle una lágrima furtiva mientras estaba allí sentado y solo. Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le dirigía eran reproches cada vez que dejaba caer algún cubierto o la comida. El nieto de cinco años observaba todo en silencio. Una tarde, antes de la cena, observaron que su hijo estaba jugando con unos trozos de madera en el suelo, y el papá le preguntó suavemente:

—¿Qué estás haciendo, hijo?

Con la misma dulzura el niño contestó:

—Ah, estoy haciendo un tazón para ti y otro para mamá para que, cuando yo crezca, comais en ellos.

Sonrió y siguió con su tarea. Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla. Las lágrimas rodaron por sus mejillas. Y, aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos supieron lo que tenían que hacer. Esa tarde el hijo tomó gentilmente la mano del abuelo y lo guió de vuelta a la mesa familiar, en la que por el resto de sus días el anciano ocupó un lugar con ellos. Y por alguna razón, ni el esposo ni la esposa parecían molestarse cada vez que el tenedor se caía, la leche se derramaba o se manchaba el mantel.

jueves, 2 de enero de 2014

Cómo romper los patrones mentales y explotar el cerebro

Los patrones mentales son rastros en el cerebro que tenemos adquiridos desde pequeños en nuestra memoria. Si nos plantean un problema, nuestro cerebro ofrece soluciones de otros problemas parecidos que se nos han planteado.

Para romper estos patrones mentales debemos plantearnos problemas diferentes en los que hay que pensar de forma diferente, romper estos patrones mentales que tenemos arraigados en nuestro cerebro, y hallar la solución de estos 7 problemas que se nos plantean.

miércoles, 1 de enero de 2014

The Calm Approach

Por Leo Babauta

Ayer recibí una camioneta de mi servicio CarShare para llevar a la familia a casa de un amigo. Conduje por una calle concurrida con una sonrisa en mi cara, y una sensación de paz en mi cuerpo.

Ahora, esto no es una cosa normal para mí. Toda mi vida, la conducción ha sido algo estresante, donde me pongo tenso y ansioso con las personas que conducen mal a mi alrededor, siendo desconsiderados, siendo demasiado agresivos o conduciendo demasiado lentos en el carril rápido.

Es frustrante y puede hacerte enfadar.

Pero mientras conducía ayer, tomé un enfoque diferente. Solté mi enfoque anterior, y no sentía que iba con prisa hacia cualquier lugar. Dejé que la gente condujera como quería, y simplemente me dejé fluir con el tráfico.

Este puede ser un enfoque para toda la vida.

Cuando estamos ansiosos, es porque queremos estar en algún lugar en un momento determinado (si estamos conduciendo), o queremos que algo suceda de la manera que queremos que suceda (en el resto de la vida). Pero este plazo, este objetivo, esta necesidad ... es totalmente creado por nosotros mismos.

Creamos la necesidad de estar en algún lugar en un momento determinado. Creamos la necesidad de que las cosas salgan como queremos que se lleven a cabo. Creamos el deseo de otras personas a actuar (o conducir) de la manera que queremos que actúen o conduzcan.

Creamos nuestra propia ansiedad. Y por tanto tenemos las claves para resolver nuestros propios problemas.

Deja de lado el deseo de ir con prisa hacia alguna parte. Deja ir el querer que las cosas resulten exactamente como deseas que se lleven a cabo. Olvídate de querer que la gente actúe de cierta manera.

Y luego afloja tu cuerpo, afloja el endurecimiento de tu mente, y fluye. Deja que las cosas sucedan, y haz tu camino a través de este flujo de vida, el flujo de lo que otros están haciendo.

Todavía puedes conservar tus valores y principios durante este flujo - no es un abandono de todas tus creencias. Puedes ser amable, compasivo, apasionado, cuidadoso de tu familia y tu salud, y todas esas otras cosas buenas... mientras dejas que las cosas fluyan, fluyendo con ellas.

Se el centro de la calma en el furioso flujo de la vida.

Se consciente cuando te estás endureciendo. Reconoce la opresión derivada de tu deseo de que las cosas sean de cierta manera. Relaja este deseo y se feliz con cómo son las cosas. Y entonces fluye.

La vida se convierte en un camino tranquilo y hermoso que puedes disfrutar con cada paso.

Fuente: http://zenhabits.net/breezy/