Hacerse viejo es inevitable. Las estrategias antienvejecimiento no tienen que ver con alcanzar una determinada edad, sino con envejecer bien y con energía. El objetivo es prevenir las enfermedades y desarrollar todo el potencial mental y físico que nos aporte vitalidad y felicidad.
Tener buena salud significa ser capaz de disfrutar plenamente del tiempo del que disponemos, de gozar del mejor estado posible a lo largo de nuestra vida, y de evitar penosas y prolongadas batallas con la enfermedad.
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miércoles, 20 de julio de 2016
martes, 5 de julio de 2016
NUESTRO SISTEMA INMUNITARIO BAILA AL SON DE NUESTRAS EMOCIONES
¿Sabías que tus emociones son responsables principales del buen o mal funcionamiento de tu sistema inmunitario? Más allá del obvio nivel emocional, las emociones que sentimos nos afectan también a nivel mental y a nivel físico.
Cada vez son más las investigaciones científicas que nos muestran el relevante papel de las emociones en prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida. Uno de estos ámbitos es nuestra propia biología, la cual cambia en función de las emociones con las que vibramos en cada momento.
Cada vez son más las investigaciones científicas que nos muestran el relevante papel de las emociones en prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida. Uno de estos ámbitos es nuestra propia biología, la cual cambia en función de las emociones con las que vibramos en cada momento.
Cada emoción vibra con una frecuencia energética característica. Las llamadas “emociones negativas” vibran en frecuencias bajas, mientras que las “emociones positivas” lo hacen en frecuencias muy elevadas. Al resonar estas vibraciones en nuestro cuerpo se desatan múltiples efectos inmediatos en el sistema nervioso, el endocrino, el inmunológico, incluso nuestro ADN ve modificada físicamente su estructura, expandiéndose o contrayéndose al tiempo que activa y desactiva pares de aminoácidos.
De entrada, las emociones no son buenas ni malas ya que nos proporcionan información sobre la coherencia o incoherencia existente entre nuestras vivencias y nuestras creencias. Cuando hay coherencia sentimos emociones que nos resultan agradables, mientras que cuando la coherencia no existe sentimos emociones que nos desagradan, las llamadas “emociones negativas”. De hecho, si estas emociones que vibran en baja frecuencia se mantienen durante mucho tiempo, pueden presentar un impacto negativo en nuestra salud. De ahí que se les llame “emociones negativas”.
A nivel mental cualquier emoción que sentimos con intensidad limita nuestra capacidad de pensamiento y razonamiento. Directamente las emociones intensas, secuestran parcialmente nuestros lóbulos prefrontales, y nos hacen menos inteligentes.
Cada emoción dispara
un estado fisiológico. Un efecto directo de las “emociones negativas” es el
deterioro de la capacidad de actuación de nuestro sistema inmunitario, lo que
nos lleva a enfermar con facilidad, y a dificultar la recuperación de cualquier
patología o intervención quirúrgica a la que seamos sometidos.
A nivel mental cualquier emoción que sentimos con intensidad limita nuestra capacidad de pensamiento y razonamiento. Directamente las emociones intensas, secuestran parcialmente nuestros lóbulos prefrontales, y nos hacen menos inteligentes.
A menudo olvidamos que somos los únicos responsables del modo en que nos sentimos, y que dentro de nosotros hay un potencial enorme para dirigir nuestra vida a todos los niveles, incluido el emocional. Tenemos todo el derecho a sentir miedo, tristeza o enojo, pero también lo tenemos a liberarnos de este tipo de emociones con rapidez.
Por lo general nos dejamos llevar por nuestras emociones, y nos convertimos en sus rehenes a nivel físico, mental y emocional. Buscamos culpables fuera que nos permitan justificar las emociones que sentimos, sin darnos cuenta del perjuicio que causan en nosotros.
Identificar nuestras propias emociones es el primer paso para librarnos de ellas. El segundo pasa por identificar qué es lo que nos está llevando a sentir esa emoción, habitualmente una incoherencia entre la realidad que estoy viviendo y mis creencias más profundas. Y el tercero consiste en actuar, ya sea cambiando la realidad que estamos viviendo, o nuestro sistema de creencias.
Que no sepamos hacerlo porque no lo hemos hecho nunca no quiere decir que sea complicado. De hecho, ¡Es mucho más fácil de lo que puedes pensar!
Ricardo Eiriz
Por lo general nos dejamos llevar por nuestras emociones, y nos convertimos en sus rehenes a nivel físico, mental y emocional. Buscamos culpables fuera que nos permitan justificar las emociones que sentimos, sin darnos cuenta del perjuicio que causan en nosotros.
Identificar nuestras propias emociones es el primer paso para librarnos de ellas. El segundo pasa por identificar qué es lo que nos está llevando a sentir esa emoción, habitualmente una incoherencia entre la realidad que estoy viviendo y mis creencias más profundas. Y el tercero consiste en actuar, ya sea cambiando la realidad que estamos viviendo, o nuestro sistema de creencias.
Que no sepamos hacerlo porque no lo hemos hecho nunca no quiere decir que sea complicado. De hecho, ¡Es mucho más fácil de lo que puedes pensar!
Ricardo Eiriz
www.metodointegra.com
www.eiriz.com
jueves, 30 de junio de 2016
CAMBIA TUS CREENCIAS Y CAMBIARÁ TU VIDA
A estas alturas, prácticamente
todo el mundo tiene asumido que son nuestras creencias, o recuerdos del
inconsciente, las que dirigen nuestra vida. Nuestra mente subconsciente, esa
gran desconocida para la mayoría, es quien nos lleva por caminos de placer o de
dolor, quien nos dirige directamente hacia esa piedra en la que tropezamos día
sí y día también, o al contrario, nos dirige por caminos donde todo fluye y
todo está bien. Y todo eso en base a nuestras creencias.
Una creencia es la aceptación de
aquello de lo que hemos sido testigos, de aquello que hemos experimentado o
conocido por nosotros mismos, incluso antes de nacer; o de aquello que nos han
transmitido otros mientras no teníamos capacidad para valorarlo. Familiares,
amigos, profesores, líderes de opinión, etc., están en el origen de gran parte
de las creencias que tenemos y que nos condicionan en el día a día definiendo
nuestra realidad sin ser nosotros conscientes de ello. La historia, la religión
o la ciencia son asimismo el origen de un sinfín de creencias.
jueves, 2 de junio de 2016
NUESTRO SUBCONSCIENTE, ESE GRAN DESCONOCIDO
Somos mucho más de lo que pensamos.
Somos mucho más de lo que nuestros resultados nos muestran.Somos mucho más de lo que los demás dicen o piensan .
Nuestro
ego nos lleva a juzgarnos a nosotros mismos y a los demás en base a los
resultados que estamos obteniendo, sin ponernos a pensar en lo que realmente
determina estos resultados: nuestros hábitos.
Efectivamente,
son nuestros hábitos, esos patrones de comportamiento que repetimos hasta la
saciedad sin mediar nuestra voluntad consciente, los que nos llevan al éxito o
al fracaso; a la seguridad en nosotros mismos o a la inseguridad; a los celos o
la confianza; a la abundancia o la escasez; etc.
jueves, 12 de mayo de 2016
LAS COSAS NO SON COMO SON, SINO COMO CADA UNO LAS VIVE
Cada
uno vive los distintos acontecimientos que se presentan en la vida de forma
diferente. Las mismas experiencias son recibidas y vividas de maneras
diferentes por distintas personas.
No
importa si aparentemente las cosas son de una manera o de otra. Lo que en
verdad importa es cómo cada uno de nosotros percibe su propia realidad, hasta
el punto de hacer evolucionar incluso nuestra propia biología, desarrollando
enfermedades o salud, como respuesta a los estímulos que recibimos.
La
epigenética es la ciencia que estudia cómo nuestras vivencias, experiencias y
percepciones del entorno, nos llevan a expresar determinados genes y no otros.
Somos nosotros, en base a esa realidad subjetiva que cada uno percibe los que
creamos nuestra propia “realidad”.
La
pérdida de un ser querido, la pérdida de un empleo, un embarazo, una fiesta
sorpresa, o cualquier otra situación puede ser vivida de formas muy distintas.
Seguro que todos conocemos personas que han respondido de formas opuestas ante
estos mismos sucesos.
Nuestras
creencias (aquello que hemos interiorizado como verdad a lo largo de nuestras
vidas) establecen el filtro que interpreta todos los acontecimientos y sucesos
que encontramos en nuestro camino. Tomando el control de nuestras creencias
podremos controlar nuestra forma de vivir, y pasar de sufrir viviendo de forma
reactiva, a disfrutar de una vida proactiva tan fantástica como seamos capaces
de imaginar.
La
buena noticia es que cambiar nuestras creencias no es algo imposible o
tremendamente difícil. Al contrario, es algo tremendamente fácil.
Ricardo
Eiriz
sábado, 7 de mayo de 2016
TU SUBCONSCIENTE, ¿AMIGO O ENEMIGO?
Nuestra mente subconsciente, o inconsciente,
juega un papel fundamental en nuestras vidas. Se trata de esa parte de nuestra
mente que controla todos esos comportamientos que se desarrollan fuera del
ámbito de nuestra consciencia y, en ocasiones, ajenos a nuestra voluntad.
Nuestro subconsciente es el responsable de todos nuestros hábitos,
esos patrones de comportamiento que ejecutamos de forma repetitiva sin pensar
siquiera en ellos. Entre estos cabe destacar todas las funciones biológicas que
nos permiten mantenernos con vida. Respirar, parpadear, masticar, realizar la
digestión, bombear sangre por todo el cuerpo, enviar oxígeno a todas las
células, absorber los nutrientes de los alimentos, deshacernos de las toxinas, etc.,
son algunas de esas funciones.
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